(Para votar clickea sobre las estrellas) Actualmente tiene 4.55 de 5

Una vez, un muchacho que sabía conducir vehículos automotores, solicitó trabajar como piloto de una ambulancia que pertenecía a una funeraria de una ciudad ubicada al occidente de Guatemala. En fín, le dieron el trabajo y en una oportunidad lo mandaron a la ciudad de Guatemala a traer un cadáver.

El muchacho llegó a la capital y efectivamente recogió el cadáver que debía ser trasladado a su lugar de origen; pero resulta que el piloto de la ambulancia en ningún momento se preocupó por mirar el cadáver y además, debía viajar solo, no tenía un acompañante para el viaje. Llegó el momento de partir y al llegar aproximadamente al kilómetro ciento veinte de la ruta interamericana que conduce hacia el occidente del país, siendo ahí un lugar despoblado con mucho bosque, caramba, la ambulancia pinchó una llanta, el piloto se baja con sus herramientas para cambiar el neumático; de repente, siente que le tocan la espalda, al voltear, mira a un señor que le ofrece ayuda y entre los dos cambian la llanta. El piloto de la ambulancia le agradece por su ayuda y le da la mano, la cual estaba muy fría. Al llegar a la casa donde bastantes personas estaban esperando el cadáver, el ataud fué colocado dentro de una habitación y al destaparlo, el pobre piloto de la ambulancia se puso pálido y cayó desmayado, la gente no se explicaba lo que pasaba. Aquel muchacho se repuso al susto y mejor renunció a su trabajo, porque resulta que la persona que lo ayudó a cambiar la llanta de la ambulancia, era exactamente el cadáver que se encontraba dentro del ataud que él traslado…

BERNARDO

Historias similares:

  1. Un hombre en la carretera
  2. Sucedio al noroeste de España
  3. La Bruja de Penonome: Sucedió en Panamá
  4. Susurros en el oido: Sucedió en Cd. Juarez
  5. a mi tambien me sucedio algo extraño que nadie me cree

329 comentarios para “Lo que sucedio en la carretera”

Deja un comentario