(Para votar clickea sobre las estrellas) Actualmente tiene 2.81 de 5

En el cementerio de mi ciudad Bucaramanga (escribe el autor) se habla de la historia de un viejo que dice haber visto muchas cosas durante las noches, pues explica poder haber visto los espíritus de los muertos, uno de esos es de Juan David pinto bareño, 1901-1987


del cual dice “era una noche más de esas donde las luces blancas no paran de rondar o estar sentadas sobre sus tumbas, vi una en especial, pues menciono mi nombre varias veces, al comienzo creí que era mi imaginación, pero luego se escuchaba más fuerte y clara, decidí salir a ver pues mis reglas para entrar y salir sin una camilla de ambulancia, eran, primero no ver las luces blancas segundo si se te acercan corre y tercero no detenerte a hablarles desde lejos pues responden poniéndose de pie y acercándose a ti, no hay porque temerles, pues no las has invocado, ni tampoco perturbas sus tumbas, así que nunca he tenido un tropezón con ellas, no sé si fue por cuestión de instinto pero sin darme cuenta estaba frente a una tumba con el nombre (del antes mencionado) me quede mirando que todas las rosas que estaban hay yacían marchitas, al darme la vuelta un espectro estaba frente a mí y vi que tenía una rosa en su mano, pensé que debería darle flores pues al parecer su familia lo había olvidado, le dije que le daría flores a la mañana siguiente, tal como lo prometí le traje un gran ramo de flores, lo deje sobre su tumba, cae la noche y me dirigí hacia su tumba, y lo vi sentado y al parecer estaba riendo”….//COLABORACION DE: DANIEL CEPEDA

Historias similares:

  1. Hay vida en el cementerio
  2. El susto de mi vida

18 comentarios para “La vida de un cuidador de tumbas”

Deja un comentario