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La Habitación-Primera Parte (recomiendo que si no leiste la primera parte, la leas ahora ;) http://www.lahoramarcada.com/cuentos-de-terror/la-habitacion-primera-parte/

Pánico, terror y miedo

Cuando volví Matt ya no estaba allí, había desaparecido. Mucho no me importaba esto pero era raro que una persona se vaya así como así cuando le dices que se quede ahí -Debe de haberle ocurrido algo urgente…- Me dije.

Fui nuevamente con mis superiores y les pregunte si sabían a que Hotel había ido Matt, ya que había recopilado la información necesaria para empezar a investigar. Mis superiores empezaron a hojear entre un monton de papeles, la sala estaba envuelta por un espeso humo y olor a cigarro. Finalmente, uno dijo -Hotel del Oeste- -¿Hotel del Oeste?- Le pregunte largando una pequeña risa -¿Donde queda?- Le pregunte a continuación; el me paso la dirección y partí rumbo al Hotel.

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Eran cerca de las 20:00 hs. cuando estacione junto al Hotel, me extrañaba que se encontrara tan apartado de la población, en un lugar casi competamente desértico (digo casi por que habían unos faroles rodeando la zona, pero si dejamos esto de lado, el Hotel estaba solo). Baje de mi vehículo y entre al lugar, ni bien entrabas había un pequeño cuarto con un escritorio en el medio. Allí se encontraba un timbre, lo aprete dos o tres veces hasta que un hombre de bigote e anteojos se asomo. Me saludo cordialmente y le pedí que me diera exactamente la habitación 66. El me respondio que en este momento la estaban limpiando así que deberia esperar, mientras lo hacía me ofrecio un vaso de agua fresca, lo bebí, estaba muerto de sed…
Finalmente entre en el cuarto 66, la manija funcionaba perfectamente y también lo hacían las luces; no sabía si lo que Matt me había contado era cierto, pero si lo era, los del Hotel se habían encargado de reparar el cuarto.
Mis ojos se abrieron, algo me había despertado, mire mi reloj y eran las 1:30 am.; ya que estaba despierto fui al baño, note que la luz hacia ese ruidito molesto que Matt me había mencionado. Volví rápidamente a la cama y me asuste al oir una profunda respiración cerca mio, las luces estaban apagadas así que las prendí para ver si había alguien conmigo. A primera vista, no había nadie, solo yo. Pero la cama hacía un movimiento raro, como que la sabana subía y bajaba. Me quede petrificado por la escena, no sabía si era lo demasiado valiente como para averiguar que se ocultaba bajo ese monton de sabanas viejas y sucias. Intente abrir la puerta del cuarto pero la manija estaba rota, no tenía más opción que averiguar que había en la cama.
Mis pasos fueron tenues y cada ves que hacía uno nuevo, era más silencioso, mi cuerpo entero temblaba como si en el cuarto haría grados bajo cero. Estire mi mano y de un tiron saque la sabana de su lugar. El miedo me atrapo en una bolsa sin fin…
Debajo del colchón se veia el contorno de una persona, una persona despellejada que respiraba de manera rápida y profunda, todo estaba lleno de sangre y una brutalidad que jamas había presenciado en alguno de mis otros casos. Aquel cuerpo despellejado murmuraba algo pero no podía entender que.
Me aleje de la cama, de repente la sabana se vino arriba y vi en ella el contorno de un rostro, no sabía si era humano. La sabana volvio a caer al suelo y puedo jurar que aquella cosa se me empezaba a acercar, no se trataba del mismo espectro que estaba dentro del colchon, era otra cosa…
Sin pensarlo dos veces salí corriendo y tire la puerta del cuarto abajo, corri rápidamente hacía llegar a la salida del Hotel. Sin pensar, casi sin mirar, sumergidos en largos y oscuros pasillos.
Finalmente llegue al primer piso del Hotel pero… ¡La puerta de salida estaba sellada con cadenas y madera! ¿Quién me había echo esto? Empecé a buscar al gerente o a alguien de limpieza pero no encontre a nadie así que decidí esconderme en una larga cocina. Me agache junto a un monton de hornos y demás. Alguien más había ingresado en la habitación, lo sabía ya que había escuchado el ruido de la puerta abrirse y cerrarse. Lo peor es que no podía ver a aquella persona que me seguía, era como si fuese invicible, no, era invicible. Me quede quieto en mi lugar, intentaba no respirar, solo escuchar. Podía oir unos pasos que daban vueltas en la habitación, de repente un objeto metálico (pude deducir por el sonido que provoco) cayo al suelo y para mi horror, cayo sobre mi pie. Me puse de pie y me eche a correr.
Hayé un teléfono en el escritorio del gerente, me agache junto al escritorio e intente llamar a la polícia, mientras llamaba encontre debajo del escritorio, un estante en donde encontre un pequeño potesito con el nombre de una droga y luego recorde que el hombre que me había dado el vaso de agua lo habíua sacado de ahí abajo ¡Me habían drogado! No tenia más tiempo para pensar de aquello, ya me habían atendido del otro lado del teléfono, lo extraño era que no escuchaba a nadie hablar pero deduje que había alguien del otro lado porque escuchaba su respiración. -¡Hola! ¡Hola!- Dije repetidas veces hasta que una vos ronca y malvada me respondió -Aquí estoy…- Deje caer el teléfono al suelo y empecé a correr nuevamente por los pasillos que parecian no tener fin. Doble a la izquierda, y luego a la derecha, y a la izquierda nuevamente… Ya no sabía ni donde me encontraba, hasta que me tope con… ¡Matt!
Le explique lo que me pasaba y de que el tenía razón, pero esto parecia no importarle, el tan solo me miraba con una mirada petrificante y aterradora. Le intente hacer reaccionar pero no respondía -¡Matt! ¡Matt!- Le gritaba -No hay ningun Matt aquí…- Respondio el, acto seguido me enseño que en su mano derecha contenía un cuchillo y comenzó a cortarse el estomágo y a reir diábolicamente. Nuevamente empecé a correr.
Alcancé la habitación 66 (en la cual me hospedaba) pero al abrir la puerta cayo una especie de bloque de la puerta, agarre el pequeño bloque y al mirar nuevamente hacía la puerta, en ves de decir el número “66″ decía “666″. Ingrese rápidamente en el cuarto y me senté en la cama sin claras ideas, tenía que pensar. Todo se me aclaraba ahora, tal ves, Matt no era exactamente Matt, tal ves era otra cosa…
Me habían drogado y ese era probablemente porque veia todas estas cosas, y el número de la habitación ¿Estaba en el lugar del Diablo? No lo sabía con exactitud, pero lo que estaba viendo no era normal. Algó me tomo de la remera, mire a mi alrededor y vi varios brazos putrefactos que salían desde el colchon y me sujetaban a presion en la cama, la puerta del cuarto se abrio y unos pasos se acercaron a mi, de repente sentí un ardor interno como si me estuvisen despedazando. En un abrir y cerrar de ojos me encontraba dentro del colchón, en un lugar oscuro y lleno de almas, incluso la de Matt, del otro lado del colchón estaba mi cuerpo, el cual aún se movia y me miraba, me saludó mientras se le dibujaba una sonrisa en el rostro. Me habían poseido…

Por: gonzzCABJ/planetadeljuego

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