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Cuando tenía unos 8-9 años mis padres y
yo nos mudamos a un piso de la calle Benavent (BCN). El proceso de compra del piso fue muy acelerado y la mujer que vivía allí no puso ningún inconveniente (parecía querer venderlo cuanto antes e irse de allí).
El día que llegamos a ese piso, mi madre me contó que estaba completamente vacío, sin muebles, sofas, camas, nada…excepto un armario situado en el recibidor; la parte inferior estaba totalmente empapelada (cubierta) y en la parte superior al abrir los portones podias dar la luz del piso por lo que mis padres no tenían ningún interés en saber que había en la parte inferior.

Durante 2años estuvimos viviendo allí con una vida normal, pero un día mi padre decidió dar uso a la parte inferior del armario para guardar las guías de páginas amarillas y otras cosas.Grande fue su sorpresa al desempapelar aquello y encontrar una “Ouija” en el fondo y en una esquina. Por que aquella mujer se lo llebó todo y nos dejó el maldito armario con una Ouija dentro????

Mi padre le enseñó la ouija a mi madre y
ésta, algo asustada le dijo que la tirara a la basura cuanto antes que no le gustaban estas cosas. Pues bien, eso hizo mi padre. Dicen que la oujas una vez utilizadas hay que quemarlas o esconderlas pero nunca tirarlas!!!!

A partir de aquí empezaron a sucederle cosas a mi madre. El dormitorio de mis padres estaba en la parte opuesta al recibidor de la casa, dicen que la energias se perciben más en las partes más separadas de la casa.Unos días después y ya pasada la medianoche, mi madre estaba inquieta en la cama, no podia dormir. La puerta estaba entreabierta y dejaba entrar algo de luz de la calle. Con las luces de la habitación cerradas mi madre llegó a distinguir como una presencia, una sombra escondida detrás de la puerta. Se quedó atónita durante unos segundos pero logró reaccionar para despertar a mi padre. Éste abrió la luz y calmó a mi madre. Los dos vinieron a mi cama para asegurarse de que yo estaba bien aquella noche.

A la mañana siguiente mi madre no dejaba de pensar en aquello. Me llebó a la escuela y luego se fue a trabajar. Al mediodía mientras mi madre estaba haciendo la comida oyó una voz débil que la llamaba por su nombre y se giró perpleja, pero no havia nada, ni nadie que la llamara. De pronto, la vecina llamó al timbre y mientras charlaban en el recibidor se volvió a oir esa voz que decia: -Teresa. Mi madre preguntó a su vecina si había escuchado igual que ella
que alguien la llamaba y esta respondió que sí. Las dos se giraron para ver si había alguien en el piso pero no había nadie!!! A partir de este momento mi madre ya estaba acojonada. Se despidió de la vecina y siguió cocinando sin dejar de pensar en lo sucedido y esperando la llegada a casa de mi padre.

Mi padre creía que estaba delirando y que lo que decía haber oído no podia ser cierto. Entrada la medianoche mis padres
fueron a la cama pero mi madre no podía dormir. De nuevo le pareció ver aquella sombra detrás de la puerta que la llamaba. Mi padre se despertó y vió a mi madre totalmente paralizada, pálida absolutamente y con la dentadura desencajada de tal forma que parecía haber visto algo infrahumano(mi madre me dijo que nunca habia pasado tanto miedo en su vida).
Intentó hacer reaccionar a mi madre pero no lo conseguía, ni siquiera dándole dos bofetadas lo consiguió, ella seguía mirando hacia la puerta perpleja y con una mandíbula cada vez más desencajada. También muy asustado mi padre decidío rápidamente cogerla en brazos y sacarla de la casa. Encendió la luces del comedor y del pasillo pero de repente se apagaron solas. Cruzó el pasillo a oscuras y atravesó el recibidor para finalmente abrir la puerta y salir del piso. Ya fuera del piso abrió la luz de la escalera y llamó al ascensor, pero este no funcionaba. Corrió mientras bajaba las escaleras con mi madre en brazos aún medio paralizada y también se apagaron la luces de la escalera. Era como si algo o alguien no quisiera que mis padres abandonaran esa casa.

Finalmente salieron de la casa y se fueron a dormir a casa de mis abuelos. Aquel día yo dormía con mis abuelos porque mi madre pensó que yo estaría más segura.

A partir de ese momento mis padres y yo no pisamos aquel piso en 2 semanas, hasta que un dia mis padres contrataron a un hombre que decía ahuyentar espíritus y con sus métodos. Mediante unos rituales muy extraños en los puntos con más energias negativas de la casa ese hombre consiguió que aquella presencia desapareciera y al cabo de 1 semana volvimos a vivir allí. Todo fue normal pero la sensación de terror e inseguridad que tenía sobretoto mi madre
hizo que dos años después vendiesemos ese piso para ir a donde vivimos actualmente

COLABORACION DE: KARLA

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