Por más de 35 años, mi papá tuvo la oficina en la sexta avenida de la zona uno de la capital de Guatemala, a tres cuadras del Palacio Nacional. Esta es una zona muy comercial, pero hace rato que ya no tiene el glamour de los complejos de centros comerciales imitación de malls gringos en pequeño, tan de moda ahora en nuestro país.
Cuando terminaba la jornada de comercio (alrededor de las seis de la tarde) se reducía sensiblemente el ruido y entonces los que estábamos ahí, fácilmente escuchábamos cuando alguien abría la puerta de abajo (estábamos en segundo nivel), subía las gradas y entraba a la oficina. A veces no era nuestra gente sino la de la oficina que compartía el piso con nosotros. Hasta ahí todo bien. Pero algunas veces se oía nítidamente todos los sonidos de gente entrando, pero que nunca llegaba hasta la oficina, ni a la de enfrente. Se escuchaba la llave dando vueltas a la cerradura de la puerta, los pasos subiendo las 28 gradas hasta el segundo nivel, y nada más. Algunas veces salíamos al lobby que separaba las dos oficinas para ver si mi papá se había quedado revisando algo, o qué onda. Pero nada.
Nosotros nunca le pusimos mucha atención al asunto, porque sabíamos que el cerebro suele jugarnos malas pasadas y que el crujir de los materiales al contraerse por el enfriamiento que viene con la noche, bien podía provocar (junto a nuestros traidores oídos) toda la sensación de alguien entrando.
Me gustaría creer que eran fantasmas visitándonos. Me hubiera gustado ver alguno y saludarlo. ¿Qué daño te puede hacer un muerto, si los vivos son los que chingan?
Ahora en el mismo local hay un billar y cuando paso enfrente me pregunto si ellos también escuchan esos ruidos y si salen al lobby a comprobar que no hay nadie más que ellos. Y pienso que cuando muera, si me convierto en ánima y regreso a la tierra, seguro que visito la oficina de la sexta avenida. Abriré la puerta y volveré a subir esas 28 gradas, aunque si hay gente, tal vez no me atreva a entrar más allá del lobby.
COLABORACION DE: AGUSTINA
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MUY BONITA HISTORIA AGUSTINA, ME GUSTA LA NOSTALGIA CON LA QUE LA CUENTAS, Y TU PENSAMIENTO FINAL ME ENCANTO. SI YO FUERA ANIMA ME GUSTARIA VISITAR MI COLEGIO PARA RECORDAR LAS TRAVESURAS DE RECREO Y LA CASA DE LA ESQUINA DE MI CUADRA QUE SIEMPRE LE TUVE TERROR DE NIÑO… SUERTE
pues gracias
que pasa si te digo que no me gusto tu historia
lo siento
uhm tu historia luce melancolica pero no puedo dejar de decirte de donde sacastes que los espiritus abren puertas con llaves O_O. Creo que es otra historia creada con imaginacion
eso que??
:S ke fea historia o leyenda o lo ke sea el caso es que esta del navo!!
esta chida y el comentario en el inal me gusto cuando yo sea un espiritu busacare a los malos para k se arepientan de las cosas k han echo por k vivo en donde hay mucho peligro(cd. juarez segundo lugar mas peligroso del mundo)
sta bien padre me gusto todo y el ultimo comentari sigue subiendo amiga 5 estrellas
si yo fuera anima me gustria star en mi house para recordarla como era de quilleida
besos
ZTAN BIEN ME PUSO A PESAR OK. KUIDATE BIE